
Edgar Mitchell, histórico astronauta del Apollo 14, asegura que se ha ocultado durante 60 años el contacto entre extraterrestres y humanos.
Un blog para soñar con lo imposible


"Asimismo, ellos han descubierto dos estrellas menores, o satélites, que giran alrededor de Marte, donde la interior está a una distancia del centro del planeta primario de exactamente tres de sus diámetros y la más alejada a cinco. La primera gira por el espacio en diez horas, y la segunda en veintiuna y media, de modo que los valores de los cuadrados de sus tiempos de período están muy cercanos en proporción a los cubos de sus distancias desde el centro de Marte, lo que evidencia que están gobernados por las mismas leyes de gravedad que influencian a los cuerpos más pesados."
"Estoy volviendo a la parte diurna de nuevo, y es exactamente como informé en la última órbita. Este lugar parece tener casi sólo dos clases de materia de superficie. Su negra costra parece quemada, casi como carbón vegetal, y con la misma clase de textura en cuanto puedo juzgar por el telescopio. En efecto me recuerda mucho a una tostada quemada...
No puedo aún dar un sentido al área blanca. Comienza por un límite de una arista absolutamente aguda, y no muestra detalle alguno de superficie. Incluso puede ser líquida... es bastante lisa. No sé la impresión que habrán sacado ustedes de los vídeos que he transmitido, pero si se imaginan un mar de leche helada, tendrán exactamente la idea."




En el siglo XVII, Cassini observó que Japeto desaparecía cada 40 días. Explicó este hecho afirmando que, como nuestra Luna, el satélite tenía una cara oculta que mostraba a la Tierra cada cierto tiempo. En 1980, la Voyager 1 realizaba la primera fotografía sobre Japeto confirmando la teoría de la mitad oscura de la luna, que le valió el sobrenombre de luna Yin-Yang.













Como ya hemos dicho en otra ocasión, la hipótesis del origen artificial de Japeto lleva siendo defendida desde hace años por Richard C. Hoagland desde su página Enterprise Mission.





"En la novela 2001: Una odisea del espacio, de Arthur C. Clarke, el astronauta Dave Bowman encuentra un enigmático monolito alienígena esperándole en la superficie de Iapetus. Una vasta elipse blanca se haya en la superficie de la luna, con el monolito apareciendo como un punto negro en el centro. Extraordinariamente, cuando la sonda espacial Voyager llegó a Iapetus dieciocho años más tarde, realmente fotografió una enorme región blanca aproximadamente circular con una mancha negra en su interior.
Iapetus es la decimoséptima de las cuarenta y ocho lunas conocidas de Saturno y la tercera más grande. Su nombre se debe a un Titán de la mitología griega, el hijo de Urano y padre de Prometeo y Atlas.
La órbita de Iapetus es algo inusual, aunque es una de las lunas más grandes de Saturno, orbita mucho más lejos de Saturno que la siguiente luna más grande (Titán).
También tiene el plano orbital más inclinado de los satélites regulares, sólo los satélites externos irregulares como Phoebe tienen planos orbitales más inclinados, la causa de este comportamiento es desconocido.
Debido a su distancia y órbita inclinada, Iapetus es la única luna grande desde la cual son claramente visibles los anillos de Saturno; desde las otras lunas internas los anillos están de costado y por lo tanto son difíciles de ver.
Una de las características singulares de Iapetus es el hecho de que en el pequeño telescopio del astrónomo francés del siglo XVII Cassini, la débil luna saturniana parecía desaparecer literalmente cada 40 días durante la mitad de su orbita de 79 días.
Aunque sólo era capaz de observar la luna como un punto de luz en su pequeño telescopio, Cassini teorizó correctamente que la desaparición de Iapetus se debía al hecho de que un hemisferio de la luna debía ser mucho más brillante que el otro, y que ésta rotaba síncronamente con un hemisferio mirando continuamente a Saturno (igual que una cara de la Luna siempre mira a la Tierra), de tal modo que sólo el hemisferio brillante era visible en el modesto telescopio de Cassini.
Es por esta inexplicable diferencia de claridad entre las dos regiones de Iapetus que también se la conoce como la Luna Ying/Yang.
La región oscura recibe el nombre de Cassini Regio y la región clara el de Roncevaux Terra.
El origen del material oscuro que compone Cassini Regio es desconocido, aunque se especula que podría emanar del interior de la luna ya que se concentra en el fondo de algunos cráteres.
Además Cassini Regio abarca 240º y comienza y acaba en dos extraños cráteres separados entre sí por 120º y 240º, una división perfecta de Iapetus en múltiplos de tres.
Otro misterio fue descubierto cuando la sonda Cassini fotografió Iapetus el 31 de diciembre de 2004, en esas fotografías se descubría un muro de 20 km de ancho y 13 km de altura que se extiende 1300 km a través del centro de Cassini Regio siguiendo el ecuador de la luna perfectamente.
De nuevo es extremadamente extraño que este muro biseccione la elipse, abarque 240º y conecte los dos cráteres de los que emana Cassini Regio.
Otra de las características únicas e inexplicables de la luna Iapetus, es que no es esférica, tiene una geometría imposible, una esfera geodésica, formada a partir de caras planas.
A continuación podemos ver principalmente el lado oscuro de Iapetus, y parte del lado iluminado que aparece a la derecha sobreexpuesto. A pesar del largo tiempo de exposición de la cámara no hay borrosidad aparente debida al movimiento de la sonda, lo cual significa que la geometría plana que observamos es real y no se debe a la sobreexposición ni nigún otro efecto óptico.
También podemos observar una serie de líneas entrecruzadas en la superficie en algunas zonas (quizás las que han sufrido menos erosión a lo largo de los milenios). Casi parece que estemos observando las uniones entre los paneles que conforman la esfera geodésica que es Iapetus.
El hecho de que la sonda Cassini tomara más de un centenar de imágenes mientras tanto la sonda como la luna se alejaban inexorablemente de Saturno parece indicar que la NASA también sospecha que Iapetus no es una luna esférica, puede que hasta sospechen lo que os he estado insinuando, que no se trata en absoluto de una luna, sino de una obra de ingeniera masiva, que quizás en su apogeo fuese algo parecido a lo que os muestro a continuación.
Al analizar los primeros ecos de radar de Iapetus realizados desde el observatorio de Arecibo en el año 2002 se descubrieron nuevas sorpresas. De acuerdo con el científico de la Universidad de Virginia Gregory Black, a pesar de que se cree que la parte brillante de Iapetus (Roncevaux Terra) es principalmente agua helada, el hielo de Iapetus es mucho menos reflectivo de lo que debería, de hecho la respuesta al radar de Iapetus es extremadamente débil.
Otra anomalía inexplicada es que el radar ve a Iapetus como un objeto uniforme, sin ninguna diferencia de reflectividad entre las dos regiones (Cassini Regio y Roncevaux Terra), a pesar de que a simple vista podemos apreciar que están compuestas por un material distinto.
Quizás la extraña respuesta al radar de Iapetus se deba a su inexplicable geometría geodésica. El hecho de que algunos de los aviones invisibles estén diseñados a partir de geometría plana que minimiza el número de ondas de radar reflejadas directamente a la estación de radar, da un enfoque nuevo a la geometría plana de la luna, ya que quizás precisamente la baja reflectividad no sea accidental, sino parte del diseño de Iapetus.
Es curioso que los resultados de los experimentos de radar que realizó la sonda Cassini el 31 de diciembre de 2004 sobre Iapetus no hayan sido aún publicados (mientras los que realizó sobre Phoebe se publicaron al cabo de unos días), cuando éstos podrían resolver el misterio del extraño comportamiento al radar de la luna, así que no cabe más que preguntarse qué está ocultando la NASA, quizás lo que ya he sugerido, que Iapetus es de hecho artificial."











